Los eventos deportivos son una ocasión para ver lo impresionante de la capacidad física que puede alcanzar el ser humano. Sin importar la disciplina, quedan expuestas las habilidades de personas que han puesto su vida en ser lo mejor en cada una de las categorías que participan.
Detrás de ese desempeño existen largas horas de arduos entrenamientos, muchos de ellos exigentes, con el fin de preparar al atleta y convertirlo en lo mejor de lo mejor. La constancia y el trabajo duro son la clave.
Por otro lado, también cabe pensar que estas personas también están sometidas al hastío y a la falta de motivación. Entonces, ¿cómo logran romper con esos estamos de ánimo? ¿Cómo logran preparar su mente para dar lo mejor de sí?

 

 

Lo cierto es que nosotros también nos hemos encontrado en este punto, y más, en nuestros puestos de trabajo. La jornada laboral se siente larga y tediosa, lo cual, por cierto, compromete nuestro desempeño.

Por suerte, Simón Hernández Leal, antropólogo, mentor, conferencista, emprendedor de proyectos digitales y consultor estratégico, nos trae una serie de herramientas para aumentar nuestra energía al mismo tiempo que mejoramos nuestra productividad, en su libro, Tribus enfocadas.

Las claves son sencillas, sólo basta poner empeño y voluntad.

 

Cuestión de energía

Mucho se ha hablado de la gestión del tiempo para ser personas más productivas, pero resulta que el factor determinante para que organicemos nuestras actividades de manera óptima, es la energía.

Vivimos en un entorno violento y caótico en donde se demanda rapidez. La inmediatez de la Era Digital, además, exige que estemos conectados todos los días y que pongamos más de nuestras mentes y cuerpos. Al final, quedamos exhaustos y sin motivación para hacer otras cosas.

Sin embargo, Hernández Leal nos propone hacer cambios en ciertos hábitos de nuestra vida e introducir una serie de rutinas para que sintamos el cambio: tendremos más energía para rendir en nuestro trabajo y en otras áreas de nuestra vida.

¿Por dónde se empieza? Lo vital es construir una especie de horario en donde  dividamos nuestro tiempo en varias secciones:

–          Sueño y descanso.

–          Jornada laboral.

–          Comida y recreación.

–          Ejercicio.

–          Trabajo creativo.

El autor se basa en el modelo empleado por figuras emblemáticas en la historia para construir esta guía. No obstante, cabe añadir que esto también dependerá del estilo de vida de cada persona.

Por otro lado, no sirve de nada organizar nuestro tiempo si no damos importancia al buen descanso ni a una alimentación balanceada. Estudios han confirmado que la falta de sueño, produce que el cerebro se sobrecargue y, sumar el hecho de tener una dieta pobre, tampoco ayuda a la ecuación.

Hernández Leal, incluso, incluye un esquema en donde se establece la importancia de desayunar para empezar la jornada con buen pie, asimismo que el consumo de pequeños bocadillos o snacks para mantener la energía a lo largo del día. Todo concluye en lo mismo: mientras garanticemos la energía, seremos más productivos.

Las herramientas que encontraremos en este libro nos ayudarán a ser personas más conscientes de nuestra energía y productividad, ya que serán elementos que fortalecerán nuestra mente.

 

 

Tribus Enfocadas, de Simón P. Hernández Leal

Tribus Enfocadas